Con 139 votos afirmativos, la Cámara de Diputados le dio el visto bueno a la Ley Hojarasca este miércoles. El proyecto impulsado por Federico Sturzenegger busca barrer del ordenamiento jurídico todas aquellas normas que quedaron obsoletas o perdieron vigencia.
La iniciativa del ministro de Desregulación del gobierno de Javier Milei logró sortear los escollos en la Cámara baja, aunque no sin generar rispideces. La jornada estuvo marcada por fuertes disputas políticas entre oficialismo y oposición, que cuestionaron el alcance y los métodos de la propuesta.
¿Qué implica exactamente esta ley? El proyecto apunta a eliminar regulaciones que ya no tienen razón de ser, desde decretos de décadas pasadas hasta resoluciones ministeriales que perdieron sentido. Sturzenegger viene prometiendo desde hace meses una limpieza profunda del laberinto normativo argentino.
Ahora el expediente viaja al Senado, donde deberá enfrentar un nuevo round de debates. La Cámara alta históricamente se muestra más reacia a este tipo de reformas estructurales, por lo que el gobierno de Milei tendrá que negociar duro para conseguir los votos necesarios.
El oficialismo celebra el avance como un paso clave en su agenda desregulatoria. La oposición, en tanto, advierte sobre los riesgos de una eliminación masiva de normas sin el debido análisis caso por caso. La pelota está ahora en la cancha del Senado.