Las 6:15 de la mañana en la intersección de Bolivia y 3 de Febrero. Una motocicleta a alta velocidad, un choque brutal y después… la cobardía más absoluta. El conductor de 32 años que manejaba la Keller Cronos 110 cc no solo perdió el control y estrelló el rodado contra un Toyota Corolla estacionado, sino que después intentó hacer algo imperdonable: abandonar a su acompañante de 38 años que quedó tirada en el asfalto.
¿Cómo se puede ser tan miserable? El tipo, tras el impacto violento que los arrojó a ambos sobre la cinta asfáltica, negó conocer a la mujer y hasta se desligó completamente del accidente. Pero las cámaras de seguridad no mienten y la Policía de la Comisaría Tercera no se dejó engañar por semejante patraña.
La situación se pone peor cuando uno revisa los detalles: la motocicleta no estaba empadronada en la DNRPA. O sea, circulaba en una moto ilegal, a alta velocidad por calle Bolivia de sur a norte, con una acompañante que ahora lucha por su vida en el Hospital Delicia Concepción Masvernat.
Porque mientras este sujeto solo sufrió traumatismo encéfalo craneano y politraumatismos leves, la mujer que intentó abandonar presenta un cuadro devastador: traumatismo de tórax, contusión pulmonar y fracturas que requirieron intervención quirúrgica inmediata.
El fiscal de turno, Dr. Núñez, no dudó en ordenar la aprehensión del conductor, la extracción de sangre y el secuestro de la motocicleta. Porque cuando la irresponsabilidad se mezcla con la cobardía, la Justicia tiene que actuar con todo el peso de la ley.
¿Qué clase de persona abandona a quien lo acompañaba en el momento más crítico? Esta historia deja una reflexión amarga sobre hasta dónde puede llegar la miseria humana cuando se mezcla con la imprudencia al volante.
Con informacion de: Diario Junio.