¿Muerte natural o crimen? Lo que parecía ser un paro cardíaco se transformó en una investigación criminal cuando la autopsia reveló una bala alojada en la cabeza del policía fallecido.
Los familiares del efectivo habían comunicado inicialmente que el hombre había muerto de manera natural, pero el resultado de la necropsia cambió por completo el rumbo de los hechos. Los peritos forenses no solo encontraron el proyectil, sino que también detectaron irregularidades en la escena donde fue hallado el cuerpo.
La Justicia ahora analiza distintas hipótesis sobre lo ocurrido. ¿Fue un suicidio que la familia intentó ocultar? ¿Un homicidio encubierto? ¿O acaso un accidente que se quiso disimular como muerte natural?
El caso pone en evidencia la importancia de los protocolos de autopsia en casos de muerte súbita, especialmente cuando involucran a miembros de las fuerzas de seguridad. Las irregularidades detectadas por los peritos sugieren que algo no encajaba desde el primer momento.
La investigación está en pleno desarrollo y los investigadores trabajan para esclarecer las circunstancias exactas del fallecimiento. Mientras tanto, la familia deberá explicar por qué inicialmente reportó una causa de muerte que no coincide con los hallazgos forenses.
Con informacion de: El Once.