¿Cómo se explica que Entre Ríos haya perdido más de $6 mil millones en obras de rutas nacionales cuando las máquinas ya estaban trabajando? La respuesta tiene nombre y apellido: Decisión Administrativa 20/2026 del Gobierno de Javier Milei.
La provincia se convirtió en una de las más castigadas por el recorte que decidió Casa Rosada. El golpe más duro lo recibió la Ruta Nacional 12, esa arteria vital que conecta Concordia con Gualeguaychú y que venía mostrando un alto grado de avance en las obras.
Lo que más duele es que no se trató de proyectos en carpeta o promesas electorales. Estas eran obras en marcha, con maquinaria trabajando y obreros que ahora se preguntan qué pasará con sus fuentes de trabajo. La conectividad entrerriana queda así rehén de una decisión que llegó desde Buenos Aires sin consultar a nadie.
El impacto va más allá de los números. Cada kilómetro de ruta que no se termina significa más tiempo de viaje, más riesgo para quienes transitan diariamente y menos competitividad para una provincia que vive del agro y necesita infraestructura de calidad para sacar su producción.
¿Alguien en el Gobierno nacional midió las consecuencias de este recorte? Porque mientras en Paraná se habla de federalismo, en los hechos Entre Ríos sigue pagando el costo de las decisiones centralistas que toma el poder de turno.
Con informacion de: El Once.