¿Cuánto puede costar la inflación en una obra pública? El Acceso Sur de Concordia acaba de dar la respuesta más dolorosa: $856 millones de diferencia. Lo que arrancó como un presupuesto de $340 millones en diciembre de 2022 terminó siendo una factura de $1.196 millones que el intendente Francisco Azcué tuvo que aprobar mediante decreto.
La obra ejecutada por Vecchio S.R.L. no solo se llevó puestos los cálculos originales, sino que obligó al municipio a firmar 14 certificados de actualización que sumaron la friolera de $1.008 millones extra. Un verdadero festival de redeterminaciones que convirtió una licitación en una pesadilla financiera para las arcas concordienses.
Los vecinos del Acceso Sur no solo padecieron los montículos de tierra que bloquearon la circulación durante meses, sino que ahora descubren que cada día de demora les costó caro. Muy caro. La obra que había comenzado en la gestión de Alfredo Francolini terminó siendo un legado envenenado para la administración actual.
El dato más llamativo surge del expediente: aunque la ejecución real de los trabajos fue de $315 millones (incluso menos que lo presupuestado), la inflación galopante de 2023 y 2025 hizo que el costo final se disparara 3,5 veces por encima del valor original. Una demostración brutal de cómo la macroeconomía argentina puede hacer explotar cualquier planificación municipal.
Para completar el panorama, el municipio mantiene un saldo pendiente de $213 millones con la contratista, correspondiente a la última redeterminación. Es decir, ni siquiera terminaron de pagar esta cuenta que ya se volvió impagable para cualquier comuna del interior.
El Decreto Nº 325/2026 que firmó Azcué no solo cierra administrativamente la obra, sino que pone negro sobre blanco una realidad que duele: en Argentina, presupuestar una obra pública es como apostar en el casino. La diferencia es que en el casino, por lo menos, sabés cuándo perdiste.
Con informacion de: Diario Junio.