El Papa León XIV arribará el domingo 8 de noviembre a Buenos Aires desde Uruguay, con un ritmo frenético que tenés que mirar de cerca: combina lo religioso, lo social y lo político en un país que se prepara para recibir al pontífice con una intensidad difícil de ignorar.
Su llegada está prevista para las 16.30 en Aeroparque Jorge Newbery. La primera parada será un homenaje al general José de San Martín, en una plaza que lleva su nombre, antes de cruzar la Casa Rosada para el primer contacto con el presidente.
El recorrido incluye una visita al Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, donde el pontífice se encontrará con el personal de servicio y los huéspedes. Ahí se abrirá el primer momento musical con Abel Pintos, acompañado por el coro de la institución.
La jornada se intensifica con una misa en el Monumento a los Españoles, en Palermo, prevista para las 11.30. Antes y durante la celebración participarán Los Olmos, Uriel Arcodaci, Athenas, Vero Sanfilippo, Magnificat y Corrientes purajhei, en una mezcla de música y fe que marca el tono de la visita.
Después, a las 16.30, el encuentro con el mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina tendrá como figura musical a Agustín Day, salteño y fundador del exgrupo folclórico Los del Portezuelo. Luego, actividades con miembros del clero.
El viaje se extiende a Córdoba, donde el Papa arribará a las 9 y celebrará una misa en el predio de FADeA. A las 10 se presentarán Jairo, José Luis Miralles, Ruah, el Coro Agnes, Tradición Serrana, DUITO, Ignacio Sagala, Andrés Castellano, Toco Para Dios, Jorge Rojas, Maxi Larghi, Pablo Martínez, Trinidad y Cor Mariae.
De vuelta en Buenos Aires, el encuentro con los jóvenes en el Monumento de los Españoles a las 20.15 estará musicalizado por Maggie Cullen, Nahuel Pennisi, Valentino Merlo, Banuev y Tati Domínguez, con un ensamble de bailarines y la presencia de Sofi Martínez, Nacho Girón, Alan Madanes y Lucas Rodríguez.
La gira, que se extenderá por tres días, cerrará el miércoles con una misa en la plaza frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján antes de partir hacia Perú. El Gobierno estableció feriados para facilitar la asistencia, pero el verdadero termómetro será la calle: si la visita logra reunir a un país que sigue de cerca cada gesto del pontífice.
El recorrido es intenso, pero también la expectativa. No se trata solo de una visita religiosa: hay un país que mira de cerca cómo el encuentro con Milei, las misas multitudinarias y los recorridos sociales se convierten en señales para una Argentina que espera respuestas.