AGMER, el gremio, salió a marcar la cancha y le puso el dedo en la llaga a la OSER: la obra social, según el sindicato, “no está mejor” y los afiliados están pagando con su bolsillo las fallas de un sistema que debería resolver, no complicar.
El gremio recordó que días atrás mantuvo una reunión con el presidente de la OSER y planteó la urgencia de resolver la entrega de medicamentos, especialmente los oncológicos y los destinados a pacientes con enfermedades crónicas, además de los reintegros y la ampliación de convenios con ópticas.
En un sistema de salud, el retraso no es un detalle: es una pérdida de tiempo, de tratamiento y de tranquilidad. Cuando se trata de medicamentos oncológicos o de pacientes con enfermedades crónicas, la demora puede cambiar el curso de la atención. Por eso, la presión gremial apunta a que la OSER no quede a la deriva.
La queja no es menor. Cuando un afiliado necesita un tratamiento de fondo, no puede esperar a que se resuelvan las disputas administrativas; necesita respuesta, acceso y cobertura. En ese punto, AGMER advirtió que la obra social no puede convertir a los pacientes en rehenes de los conflictos con los prestadores.
El gremio fue directo y cuestionó las declaraciones del gobernador Rogelio Frigerio, quien días atrás había calificado a la OSER como “la mejor obra social del mundo”. Para el sindicato, esa mirada se aleja de la realidad cotidiana de quienes aportan mes a mes y se encuentran con trabas para acceder a lo básico.
La distancia entre el relato político y la experiencia del afiliado es uno de los puntos más sensibles del conflicto. AGMER no solo reclama respuestas operativas: también pide que se reconozca que la obra social está atravesando dificultades reales. En ese marco, el gremio advirtió que no se puede tapar con declaraciones una situación que afecta a los afiliados.
El comunicado del gremio no incluye la respuesta de la OSER ni del Gobierno provincial. Esa ausencia deja en evidencia la tensión entre el reclamo gremial y la gestión de la obra social.
“Lejos está de esa realidad. Se intenta mediáticamente tapar el sol con las manos y los únicos perjudicados con la situación somos quienes la transitamos a diario, quienes aportamos mes tras mes parte de nuestro salario para tener la cobertura necesaria al momento de requerir atención”, expresaron desde AGMER. El gremio sostuvo que los afiliados no pueden asumir con sus propios recursos las consecuencias de la falta de acuerdos.
El reclamo también tiene memoria. AGMER afirmó que las situaciones que había advertido durante 2025 están ocurriendo actualmente. Esa continuidad preocupa porque no se trata de un episodio aislado, sino de un deterioro sostenido que golpea a quienes más dependen de la atención de la salud.
La advertencia es clara: si la obra social y los prestadores no encuentran una salida, la cuenta la pagan los afiliados. El gremio consideró inaceptable que quienes realizan aportes mensuales vean vulnerado su derecho a la salud. En ese sentido, exigió al Gobierno provincial y a las autoridades de la OSER que asuman responsabilidades y arbitren de manera urgente los medios necesarios para garantizar la continuidad y la cobertura integral de las prestaciones.
“La salud es un derecho y no puede quedar supeditada a disputas administrativas o financieras”, concluyeron desde AGMER. El mensaje apunta a que la cobertura no se resuelva con promesas, sino con soluciones concretas para los pacientes, los medicamentos y los prestadores.