Se te cayó la presidencia de Paraguay por la puerta del banco. Santiago Peña presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre, en medio de la crisis de Ueno Bank y del pedido de juicio político que terminó de empujarlo hacia la salida.
El golpe final no llegó de la calle, sino del propio Partido Colorado: la casa se le volcó encima. Horacio Cartes, expresidente y titular de la ANR, anunció que la fuerza acompañaría el juicio político contra el mandatario, justo cuando la Cámara de Diputados trataba la acusación.
El detonante fue financiero: el Banco Central suspendió temporalmente los rescates mientras determinaba valor y liquidez de las inversiones, y dejó congelados ahorros de cerca de tres millones de clientes. En Asunción, durante dos noches, cientos de personas salieron a la calle a reclamar la devolución de sus fondos.
La protesta tuvo consigna clara: Devuelvan nuestra plata y juicio a Santi Peña. Hubo enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que usaron gases lacrimógenos, balines y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes. La diputada Rocío Vallejo lo resumió: ya no se trata de dinero, sino de confianza.
La Fiscalía abrió una investigación por presuntas irregularidades y detuvo a ocho directivos y ejecutivos del banco, entre ellos responsables del Grupo Vázquez, cuyo presidente mantenía vínculos comerciales con Peña. La imputación se extendió después a otras personas vinculadas con la entidad.
Ahí entró la política: Peña había sido accionista de Ueno Holding hasta marzo de 2025. Poco después de asumir, en agosto de 2023, designó a Carlos Carvallo, entonces máximo responsable de Ueno, al frente del Banco Central; la oposición lo cuestiona como posible conflicto de intereses, y Carvallo renunció esta semana.
El libelo presentado por 35 diputados opositores y disidentes del oficialismo sostiene que el jefe de Estado habría antepuesto intereses privados al interés público. En el caso de Pedro Alliana, la acusación apunta a un supuesto papel en el respaldo político y legislativo a esas operaciones y a su falta de reacción frente a alertas sobre la situación financiera de Ueno. Alliana no dio su versión.
Peña buscó contener el impacto: canceló un viaje previsto a España para participar de la Cumbre Iberoamericana, anunció cambios en la conducción del Banco Central y respaldó una ley para acelerar la devolución de los fondos.
El BCP informó que los ahorristas recibirán un primer pago de hasta 10 millones de guaraníes, unos 1700 dólares, y que los depósitos cuentan con una garantía de hasta 228,3 millones de guaraníes por persona y entidad, unos 38.000 dólares. El banco administraba entre 800 y 850 millones de dólares de dinero estatal. Los saldos que superen ese límite deberán recuperarse conforme avance el proceso de resolución.
En su video, Peña dijo que ningún cargo puede estar por encima del bienestar de Paraguay y que su prioridad era la tranquilidad de quienes confiaron sus ahorros en el sistema financiero. Reclamó que el Fondo de Garantía de Depósitos asegure la devolución de los recursos y la protección de los fondos públicos.
La renuncia fue remitida al Senado, que se espera la apruebe, y habilita la asunción del vicepresidente Pedro Alliana, quien completaría el período hasta el 15 de agosto de 2028. La Constitución paraguaya no obliga a convocar elecciones anticipadas porque se superaron los tres años de mandato.