El viento no avisó: se llevó techos, perfiles, postes y una parte de la producción rural. El temporal dejó un panorama de destrucción en la zona entre San Salvador y Ubajay, con el golpe más duro en la Ruta provincial 38, kilómetro 14,5.
En ese punto, el complejo avícola de una firma local sufrió el colapso absoluto de su infraestructura: el viento arrasó con seis galpones destinados a la cría de aves ponedoras. No quedó en pie el techo, la estructura ni la calma de un campo que se acostumbra a la tormenta, pero no a este nivel de daño.
Vecinos de la zona confirmaron que, por el desmoronamiento de techos y estructuras, murieron unas 30.000 gallinas. La cifra no es menor: representa un impacto económico devastador para la actividad y para quienes dependen de la producción avícola. ¿Cuánto te lleva volver a empezar cuando el cielo se lleva la producción de un golpe?
La violencia de las ráfagas quedó a la vista: chapas y perfiles de los techos volaron por el aire y terminaron esparcidos en campos vecinos, en un radio que superó los dos kilómetros. No fue un daño puntual: fue una marcada huella de lo que hizo el viento en la zona rural.
El tendido eléctrico quedó severamente afectado tras la caída de numerosos postes y la destrucción de un transformador de energía. El suministro se interrumpió en los parajes rurales, y con la oscuridad llegó la tarea de limpiar lo que el temporal dejó tirado. En un campo, la luz no es un lujo: es trabajo, producción y vida cotidiana.
El frente de tormenta también impactó en Arroyo Barú, Villa Domínguez y la zona de Baylina. Allí, los vecinos coincidieron en describir un panorama similar, con una intensa granizada que dejó daños materiales en techos, vehículos y cultivos locales. El temporal no respetó una sola línea de la zona rural.
La magnitud del daño quedó a la vista: hay escombros donde antes había producción, postes caídos donde antes había servicio y galpones destruidos donde antes había trabajo. No es solo un temporal que pasa: es una pérdida que se paga con tiempo, dinero y esfuerzo.
En el transcurso de este miércoles, cuadrillas de operarios de energía y personal comunal trabajan en la remoción de escombros y la restauración de los servicios afectados. La tarea se concentra en los sectores rurales donde el temporal dejó postes caídos, escombros y cortes de suministro.