El lunes feriado no será un día de pausa para el servicio. La recolección de residuos funcionará con el esquema normal, y el mensaje es directo: el trabajo no se detiene.
El esquema es simple: los sectores 1 al 8 estarán a cargo de la empresa concesionaria VITSA, que prestará el servicio de manera normal, manteniendo sus recorridos y horarios habituales. La clave está en la palabra normal: sin cambios de recorrido y sin cambios de horario.
Por su parte, los sectores 9 al 27, correspondientes a la Dirección de Recolección de Residuos, también seguirán el esquema normal, con sus horarios habituales. Es decir, el mismo lunes feriado, el servicio se mantiene en pie.
Acá no hay misterio: un feriado no es excusa para dejar tirada la ciudad. Si el servicio pasa, tenés que tener los residuos listos; si el horario se respeta, el espacio público se cuida. El espacio público no entiende de feriados, y el residuo mal dejado termina pagando el descuido de todos.
La comunidad recibe un pedido directo: compromiso activo, correcta disposición de los residuos, respeto por días y horarios. No es un capricho administrativo: es la base para mejorar la calidad ambiental y optimizar el funcionamiento del servicio. Cuando cada uno hace su parte, el sistema entero rinde mejor.
¿Y qué pasa cuando el servicio funciona y la gente no acompaña? Ahí aparece la bronca justa: el servicio se complica, el espacio público se deteriora y la calidad ambiental se resiente. El feriado no borra la responsabilidad de cada uno, ni convierte en excusa la falta de orden.
El detalle que importa es simple: los sectores 1 al 8 con VITSA, los 9 al 27 con la Dirección de Recolección, y todos con el mismo mandato: horario normal, recorrido normal, residuos en su lugar. Si el lunes el servicio no encuentra los residuos, la culpa no es del feriado.
Tampoco se trata de un dato menor. Un servicio de residuos es una cadena: el recorrido, el horario, la disposición, la comunidad, el espacio público. Si un eslabón falla, el resto lo siente. Por eso el pedido de cuidar el espacio público no es decorativo: es operativo.
El cierre es práctico: el lunes feriado, la recolección de residuos se mantiene con el esquema normal. Los sectores 1 al 8 con VITSA y los sectores 9 al 27 con la Dirección de Recolección. La recomendación final es respetar días y horarios para que el espacio público no se vuelva un problema de todos.
¿Qué le conviene a la ciudad? Que el servicio encuentre los residuos, que la disposición sea en el día y en el horario, que el espacio público no se deteriore. El feriado no es un permiso para improvisar: es una prueba de orden. Si el servicio funciona y la comunidad acompaña, el resultado se ve en la calidad ambiental y en el funcionamiento del sistema.