En Concordia, la tensión entre FEMER y OSER se volvió concreta: la entidad médica comunicó a la obra social que, desde el lunes 2 de noviembre, se suspende en forma transitoria la atención médica en internación para afiliados. La medida llegó después de que la Asociación Médica de Concordia comunicara esta mañana el recorte a los profesionales.
El motivo es duro: FEMER sostiene que OSER no devolvió los importes descontados de los honorarios médicos por internaciones y que, ante la falta de respuesta, la suspensión era el paso siguiente. La entidad explicó que el reclamo se formalizó el 28 de octubre y que las reuniones con la obra social no llegaron a una salida.
“Las numerosas reuniones realizadas con el objeto de clarificar normas, consensuar criterios, subsanar errores de sistemas y acordar el pago de las sumas retenidas han resultado infructuosas”, expresó FEMER. La frase resume el enojo: para el gremio médico, la obra social provincial no dio la respuesta que se pedía y la consecuencia cae sobre los pacientes.
Hasta ahora, OSER no dio su versión. Ese silencio pesa en un momento en que los pacientes pueden encontrarse internados, pero sin cobertura del médico, del cardiólogo, de los estudios o del seguimiento diario. Ahí aparece la pregunta incómoda: ¿quién te va a cubrir cuando la obra social se desentiende?
En el Sanatorio Garat, una fuente aseguró que la institución sigue con las internaciones normalmente. “Solo no atienden Oser los médicos. Quienes avisarán a los pacientes del corte de honorarios médicos”, remarcó. El detalle es clave: el sanatorio funciona, pero el paciente de OSER puede quedar sin la atención médica que necesita durante la internación.
En el Sanatorio Concordia, la explicación fue similar: “el tema es que se internan los pacientes pero la parte del médico y estudios está cortada”. En consecuencia, no tienen cobertura para el seguimiento del clínico por día, cardiólogo, estudios, etc. La fuente sostuvo que deberían abonar esos honorarios; de lo contrario, deberán “ir al hospital a internarse”.
La medida no cayó del cielo. El viernes pasado, FEMER resolvió por unanimidad que si OSER no devolvía los importes descontados de los honorarios médicos correspondientes a internaciones, se suspendería la atención médica en internación a sus afiliados a partir de noviembre. La votación, según la entidad, fue unánime: el gremio médico eligió el camino de la presión directa.
Lo que está en juego no es solo una deuda de honorarios, sino la salud de quienes necesitan una cama, un médico y estudios. Si la disputa entre FEMER y OSER sigue sin solución, el paciente vuelve a pagar el costo más caro: quedarse afuera del sistema justo cuando más lo necesita.