La discusión por la incorporación de armas no letales a la Guardia Urbana de Concordia tiene un antecedente que vuelve a la mesa. En agosto de 2024, el intendente Francisco Azcué firmó un convenio con el Tiro Federal Argentino de Concordia para capacitar al personal de Seguridad Ciudadana.
El acuerdo quedó formalizado mediante el Decreto 1.092/2024, del 28 de agosto, y lleva las firmas de Azcué y del entonces secretario de Gobierno, Luciano Dell’Olio. Por el Tiro Federal suscribieron el presidente Eduardo Diana y el vicepresidente Jorge Odorisio.
La letra del convenio era clara en un punto: el Tiro Federal pondría a disposición sus salones, pedanas y sectores abiertos, verdes y parquizados en condiciones de uso. Las pedanas son los puestos o espacios acondicionados para practicar tiro en un polígono.
Pero el documento no especificaba qué tipo de capacitación se realizaría, no mencionaba armas de fuego ni dispositivos no letales, y tampoco establecía prácticas de tiro o entrenamiento en el uso de armamento. La primera cláusula se limitaba a señalar que el municipio consideraba necesario contar con espacios adecuados para la capacitación física e intelectual del personal.
El acuerdo también preveía una contraprestación municipal: la Municipalidad se comprometía a colaborar, dentro de sus posibilidades y cuando fuera requerido, con recursos humanos y materiales para el mantenimiento de las instalaciones. Entre las tareas figuraban desmalezado, movimientos de tierra con maquinaria, pintura y luminarias.
La quinta cláusula designaba expresamente a la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana como organismo responsable de ejecutar el convenio. La autorizaba, además, a relacionarse con otras dependencias públicas provinciales y nacionales para cumplir sus objetivos.
El plazo de vigencia era de dos años desde la firma, por lo que el acuerdo alcanzó su vencimiento en agosto de 2026. ¿Qué se capacitó, con qué personal y con qué contenidos? Hasta el momento, no se conocen actuaciones que permitan establecerlo.
En la presentación pública del acuerdo, el presidente del Tiro Federal, Eduardo Diana, explicó que los empleados municipales realizarían su entrenamiento en las instalaciones de la institución. También señaló que se abriría el polígono de tiro a la comunidad, aunque el decreto no mencionaba expresamente prácticas de tiro.
Si el texto oficial no hablaba de prácticas de tiro, las declaraciones públicas sí apuntaban a un componente vinculado a la práctica de tiro. Eso permite inferir que ese elemento estaba presente en la presentación pública del acuerdo.
La Ordenanza 36.569, sancionada el 23 de agosto de 2018, creó la Unidad de Prevención Municipal y estableció una estructura orientada a la prevención, la educación y la convivencia urbana. Los agentes, denominados preventores, debían intervenir en corredores turísticos, espacios públicos y seguridad vial, además de colaborar ante emergencias y situaciones de riesgo.
La ordenanza también delimitaba expresamente sus atribuciones frente a hechos delictivos. Ese marco original, centrado en la prevención, aparece ahora como antecedente de la discusión por armas no letales en la Guardia Urbana de Concordia.