El Presupuesto 2027 de Entre Ríos pone sobre la mesa una cifra que no podés mirar de reojo: $905.394 millones para gastos de capital. Ese dinero alcanza obras, equipamiento y otras inversiones, pero la distribución deja una señal clara. La mitad del esfuerzo se va por rutas y caminos.
La partida de rutas y caminos se lleva $457.908 millones, el 50,58% del total. Detrás aparecen vivienda y urbanización, saneamiento ambiental y administración gubernamental, con montos que ordenan la escala de prioridades. La obra pública vial no es solo una línea más: es el centro de gravedad del proyecto.
En educación y cultura se proyectan $43.052 millones, el 4,76% de la inversión pública. En salud, asistencia y seguridad social, $44.233 millones, el 4,89%. Sumadas, ambas áreas alcanzan $87.285 millones, el 9,65% de los recursos. Ahí aparece el dato que enciende la discusión: dos áreas sensibles quedan por debajo del diez por ciento.
El proyecto estima gastos totales por $8,66 billones para el próximo ejercicio. Los gastos de capital representan aproximadamente el 10,44% de las erogaciones previstas. En otras palabras, la inversión pesa, pero el grueso de las erogaciones previstas queda fuera de esa categoría. La pregunta no es si hay plata para rutas, sino cómo se ordena el resto.
El detalle fue expuesto ante la Cámara de Diputados por el ministro de Planeamiento e Infraestructura, Hernán Jacob, junto con representantes de Vialidad Provincial y del Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda. La iniciativa deberá continuar su tratamiento legislativo. Ahí se van a medir los argumentos y la lectura política del proyecto.
El presupuesto no es una planilla fría: es el mapa de lo que una provincia decide priorizar. Rutas, vivienda, saneamiento y administración se llevan la mayor parte de la inversión, mientras educación y salud compiten por un lugar más chico. El debate legislativo va a mostrar si esa distribución se sostiene, se corrige o se transforma en la nueva normalidad.
Tampoco faltan otras partidas que completan el mapa: energía, combustible y minería: $44.797 millones, el 4,95%. Los servicios de seguridad suman $23.205 millones, el 2,56%, y otros destinos reúnen el 4,64% restante. El detalle muestra que la inversión no se concentra únicamente en rutas, aunque la vialidad marca la pauta.
La discusión no es menor porque el proyecto define hacia dónde se mueve la plata del presupuesto provincial. Cada porcentaje tiene rostro: una ruta, una obra de vivienda, un aula o una política de salud. El tratamiento legislativo va a convertir esos números en decisiones concretas.
El proyecto de Presupuesto 2027 deberá seguir su tratamiento legislativo en la provincia. La distribución de los gastos de capital ya quedó expuesta, y con ella la pregunta central: cómo se equilibran las prioridades entre infraestructura, servicios y salud.