No es una mala temporada más. Lo que se viene para el arroz entrerriano en la campaña 2026/27 tiene nombre propio: la peor contracción en 26 años. Un informe de la Bolsa de Cereales anticipa una caída del 30% en la producción, una cifra que no tiene antecedentes desde que existen registros sistemáticos del sector.
El dato es duro y merece ser leído con atención, porque el arroz no es un cultivo menor en la provincia. Entre Ríos es históricamente una de las principales zonas productoras del país, y lo que ocurra en sus campos tiene impacto directo sobre empleos rurales, economías locales y la cadena agroindustrial que depende de cada cosecha.
Según el análisis, la principal contracción se concentraría en los sistemas de pozos profundos, donde el costo energético se volvió un lastre insostenible. Bombear agua desde napas profundas requiere electricidad, y con las tarifas actuales esa ecuación sencillamente no cierra. El productor mira los números, los da vuelta, los vuelve a mirar, y la conclusión es siempre la misma: sembrar arroz con pozo profundo hoy es apostar a perder.
Pero la crisis no es solo económica. El Niño suma su cuota de incertidumbre climática y desalienta todavía más a quienes dudaban. La combinación de tarifas elevadas y condiciones meteorológicas adversas forma un escenario que pocos productores están dispuestos a enfrentar con inversión real sobre la mesa.
La pregunta que flota en el ambiente del sector es si hay alguna política pública capaz de amortiguar el golpe. Hasta ahora, la respuesta concreta brilla por su ausencia. Las compensaciones energéticas, los créditos blandos o los esquemas de asistencia que podrían hacer la diferencia no aparecen con la urgencia que el momento exige.
Una caída del 30% en la producción arrocera no es solo un número estadístico: es menos trabajo en los campos, menos movimiento en los molinos, menos actividad en las localidades que viven del cultivo. Si la proyección se confirma, Entre Ríos cerrará la campaña 2026/27 con una herida productiva que tardará más de una temporada en cicatrizar.