A más de 4.500 metros de altura, en uno de los rincones más inhóspitos del país, cinco trabajadores mineros llevan horas atrapados dentro de una camioneta mientras el viento blanco no da tregua. El escenario es el Salar del Hombre Muerto, en el departamento de Antofagasta de las Sierras, en la puna catamarqueña, y el enemigo es una tormenta de nieve que acumuló hasta dos metros de altura en los caminos de acceso.
Los operarios pertenecen al entorno del proyecto Fénix, la operación de extracción de litio que lleva adelante la empresa Río Tinto en la zona. Junto a ellos, también quedaron varados turistas y personal de empresas contratistas, aunque todos habrían sido contenidos por los equipos de emergencia y, según la última información disponible, se encontrarían en buen estado de salud.
La clave para localizarlos fue tecnológica: los trabajadores contaban con teléfonos satelitales de Starlink, lo que permitió establecer contacto al mediodía. Sin esa herramienta, según reconoció Gustavo Molina, Secretario General de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) de Catamarca, la localización habría sido prácticamente imposible dada la visibilidad nula que genera el viento blanco en la alta montaña.
El operativo de rescate avanza en dos frentes simultáneos: uno parte desde Antofagasta de la Sierra y el otro desciende desde el propio salar. Los grupos están integrados por representantes del Estado, empresas mineras, municipios y bomberos. El principal obstáculo es el acceso físico: las acumulaciones de nieve obligan a usar maquinaria pesada para ganar metros de camino, y el temporal no cede. En las inmediaciones existe un refugio de puesteros locales que podría usarse si las condiciones impiden completar el traslado antes del anochecer.
Río Tinto emitió un comunicado oficial en el que confirmó que un grupo de empleados y contratistas que había partido del sitio Fénix debió interrumpir su traslado hacia Antofagasta de la Sierra. La compañía indicó que activó sus protocolos de emergencia desde el primer momento y trabaja en coordinación con las autoridades gubernamentales, analizando alternativas tanto terrestres como aéreas. También reforzó las medidas preventivas en el campamento Fénix para el personal que permanece en el sitio.
El contexto climático no es menor. La emergencia se enmarca en una ola polar que golpea varias provincias del oeste argentino: en la cordillera de Fiambalá, el termómetro llegó a -27 °C; en San Juan, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene alerta naranja por nevadas intensas en Calingasta e Iglesia, con acumulaciones proyectadas de entre 50 y 150 centímetros; en Mendoza, sectores de la cordillera registraron más de un metro y medio de nieve durante el fin de semana. Otro grupo de mineros habría permanecido atascado en un sector de difícil tránsito por más de 36 horas, con intervención de dos dotaciones de bomberos. El rescate de los cinco trabajadores del Salar del Hombre Muerto continuaba en curso al cierre de esta edición.