Un acuerdo concreto en un sector que no suele hacer ruido pero que mueve miles de trabajadores en todo el país: los empleados de seguridad privada cerraron una paritaria con un aumento del 17,35% para el segundo semestre de 2026.
El incremento no llega de un solo golpe sino que se distribuye en cuotas mensuales, una modalidad que se volvió moneda corriente en las negociaciones salariales de los últimos años. A eso se suman mejoras en el presentismo, en los viáticos y una suma no remunerativa que complementa el paquete total.
El dato no es menor: en un contexto donde la inflación sigue siendo el termómetro con el que se mide cualquier acuerdo, un 17,35% en seis meses representa una apuesta a que los precios se mantengan dentro de ese rango o por debajo. Si la realidad económica acompaña, los trabajadores del sector habrán defendido el poder adquisitivo. Si no, la discusión volverá a la mesa antes de lo esperado.
El sector de seguridad privada emplea a una cantidad significativa de trabajadores en Entre Ríos y en el resto del país, con presencia en comercios, industrias, eventos y espacios públicos. Las condiciones pactadas —incrementos escalonados, viáticos actualizados y el plus por presentismo— apuntan a reducir la rotación y mejorar las condiciones de un trabajo que suele desarrollarse en horarios nocturnos y en situaciones de alta exposición.
El acuerdo rige hasta diciembre de 2026, momento en que las partes deberán sentarse nuevamente a negociar las condiciones para el año siguiente.