Dos adolescentes terminaron con fracturas graves después de que una motocicleta y un automóvil chocaron en Victoria. El hecho sacudió a la ciudad y dejó en evidencia, una vez más, los riesgos que corren los jóvenes en las calles cuando el descuido o la imprudencia se cruzan en el camino.
Las víctimas son un adolescente de 15 años y una joven de 16, ambos con lesiones de consideración producto de la colisión. La gravedad de las fracturas encendió las alarmas en la ciudad y puso en marcha el engranaje judicial de inmediato.
La Justicia no tardó en intervenir: ordenó la realización de pericias sobre los vehículos involucrados y dispuso la extracción de sangre a ambos conductores, un paso clave para determinar si alguno de ellos circulaba bajo los efectos del alcohol u otras sustancias. Además, la motocicleta fue secuestrada por infracciones detectadas en el momento del hecho.
El secuestro de la moto suma un dato que no es menor: si el rodado presentaba infracciones previas, la pregunta que queda flotando es por qué seguía circulando. Las fallas en los controles de tránsito son un problema estructural que las ciudades del interior de la provincia arrastran hace años, y los accidentes con menores heridos son la consecuencia más dura de esa deuda.
Las actuaciones judiciales continúan en curso mientras se aguardan los resultados de las pericias y los análisis de sangre, que serán determinantes para establecer responsabilidades en el choque.