El km 53 de la Autovía 14 volvió a ser escenario de protesta. Esta vez no fue el campo contra una resolución agropecuaria ni los estatales contra una reforma jubilatoria: fueron trabajadores que perdieron su fuente de trabajo, algunos con más de 25 años de antigüedad, reclamando por los despidos en Laboratorios Pyam y Unionbat, dos empresas del Parque Industrial de Gualeguaychú.
La movilización se realizó este miércoles desde las 13 hasta las 15 horas y fue organizada junto a ATE Gualeguaychú y la CTA. Según sus organizadores, no hubo cortes de ruta: fue una manifestación pacífica con volanteada al costado de la calzada. El objetivo era visibilizar lo que el secretario general de la CGT, De Los Santos, definió sin rodeos como un “industricidio”: la destrucción sistemática del tejido productivo nacional bajo la actual gestión.
Pyam fabrica insumos para el tratamiento de agua potable; Unionbat produce baterías para automóviles. Dos rubros distintos, un mismo destino: el cierre o la reducción abrupta de personal. En el caso de Unionbat, la situación es especialmente grave: la empresa mantiene las puertas cerradas, los trabajadores no pueden ingresar y la conciliación obligatoria dictada por la Provincia no fue acatada. Uno de los argumentos que circuló entre los trabajadores es que la firma habría dado de baja la ART para evitar la reincorporación del personal. En Pyam, en cambio, la planta sigue operando y los 11 trabajadores afectados fueron reincorporados tras la misma medida provincial.
La protesta en Gualeguaychú se realizó en simultáneo con otra manifestación sobre la misma Autovía, pero a la altura del ingreso a Concepción del Uruguay, donde trabajadores de GTA (Granja Tres Arroyos) reclamaron por el cierre del frigorífico que esa empresa avícola ejecutó en mayo pasado, dejando a 900 empleados sin trabajo. El corredor de la Autovía 14 se convirtió así, al menos por unas horas, en una línea de reclamo laboral que atraviesa la provincia.
De Los Santos fue directo respecto de la actitud del oficialismo local en el Concejo Deliberante de Gualeguaychú, que no adhirió a un proyecto de resolución de solidaridad con los despedidos. Según el dirigente, esa postura “no llama para nada la atención” y es una muestra de la alineación política con el gobierno nacional y provincial. “Vivimos en la misma comunidad, saben del impacto que esto genera y, sin embargo, parecen estar ajenos”, señaló. Desde el bloque oficialista no trascendió una respuesta pública a esas declaraciones.
Los volantes repartidos a los automovilistas apuntaban a generar conciencia sobre el impacto de los cierres industriales en una economía local que, según los gremios, está perdiendo empleos genuinos sin que el sector público ofrezca alternativas concretas.