Delfina Cuscueta tiene 16 años, juega en El Quillá y volvió a recibir la llamada que cualquier pibe sueña: la convocatoria a la selección nacional. Las Leoncitas la quieren de vuelta, y Entre Ríos tiene de nuevo a su única representante en la élite del hockey femenino argentino.
No es casualidad ni golpe de suerte. La joven entrerriana viene trabajando con una constancia que no es común a su edad, combinando el esfuerzo del entrenamiento diario con las exigencias de representar a una provincia que no suele tener presencia habitual en los planteles nacionales juveniles. Ser la única de Entre Ríos en esa estructura es tanto un honor como una carga que Cuscueta parece llevar con naturalidad.
En sus propias palabras, cumplir este sueño implica sacrificio real: concentraciones, viajes, tiempo lejos de casa y la presión de rendir al máximo en cada práctica. A los 16 años, eso no es poca cosa. Pero cada nueva convocatoria confirma que el cuerpo técnico de las Leoncitas la tiene en el radar y confía en su proyección.
El hockey entrerriano tiene en Delfina Cuscueta una carta fuerte para los próximos años. La nueva concentración nacional se presenta como otro escalón en una carrera que, si sigue este ritmo, promete mucho más que una convocatoria juvenil.