Cuatro intendentes alrededor de una misma mesa con un horizonte de largo plazo: así arrancó la reunión en el marco de Entre Ríos 2050, la iniciativa que busca planificar el desarrollo provincial más allá de la coyuntura. Los municipios de Paraná, Crespo, Nogoyá y Urdinarrain pusieron sobre el tapete la necesidad de una nueva traza vial que los conecte de manera más eficiente.
El eje del encuentro fue concreto: avanzar en la elaboración de un preproyecto de obra que defina una traza alternativa o complementaria a las rutas existentes. La idea no es solo acortar distancias en el mapa, sino hacer más fluida la circulación de personas y, sobre todo, de los sectores productivos que hoy dependen de caminos que no siempre están a la altura de las demandas.
Que cuatro municipios de distintas escalas y realidades se sienten a planificar en conjunto no es un dato menor en una provincia donde la fragmentación de las gestiones locales suele ser el obstáculo más difícil de sortear. Crespo, Nogoyá y Urdinarrain son localidades con economías fuertemente ligadas al agro y a la industria agroalimentaria; la conectividad vial no es un capricho sino una condición para competir.
El formato Entre Ríos 2050 apunta justamente a eso: salir de la lógica del parche y pensar en infraestructura con perspectiva de futuro. La definición de una nueva traza requiere estudios técnicos, relevamientos de suelo, análisis de impacto ambiental y, claro, financiamiento. El preproyecto es el primer escalón de ese proceso, el documento que permite ir a buscar fondos y respaldo político a nivel provincial y nacional.
Por ahora, lo que existe es voluntad política expresada en una reunión. El paso siguiente será traducir ese acuerdo en un documento técnico concreto que trace el camino, literalmente, hacia una conectividad que las comunidades involucradas vienen reclamando hace años.