Cinco partidos sin ganar pesan. Y en el fútbol, ese peso se siente en la tabla, en el vestuario y en las gradas. Patronato arranca este domingo la segunda rueda de la Primera Nacional con una sola consigna: volver a ganar.
El rival es San Martín de Tucumán, y el escenario es el de siempre: el estadio Presbítero Grella, en Paraná, desde las 15.30. Un partido que, sobre el papel, parece una oportunidad concreta para que el Patrón sacuda el letargo y empiece a construir algo en este tramo del campeonato.
La situación no es desesperante, pero sí incómoda. Cinco fechas sin victorias son suficientes para que el fantasma del descenso empiece a rondar con más insistencia y para que las ilusiones de meterse en el Reducido se vayan diluyendo partido a partido. La segunda rueda llega, entonces, como una bisagra: o el equipo reacciona ahora o el camino se complica de verdad.
San Martín de Tucumán no es un rival para tomarse a la ligera. El conjunto tucumano tiene historia en la categoría y siempre compite con intensidad. Pero jugar en el Grella, con el empuje de la parcialidad local, es una ventaja que Patronato no puede desperdiciar.
El partido de este domingo marca el inicio de una etapa clave para el Rojinegro entrerriano: la segunda rueda define quiénes pelean arriba y quiénes miran hacia abajo con angustia. Para Patronato, el mensaje es claro: el momento de reaccionar es ahora.