La estrategia arrancó antes que las promesas. Marcelo Navarro Jaurena, kinesiólogo y ex director de Discapacidad de Concordia, viene recorriendo barrios, reuniéndose con comerciantes, emprendedores e instituciones intermedias, y construyendo ladrillo a ladrillo un espacio vecinalista que ya tiene nombre: Confederación Vecinalista Entre Ríos (C.V.E.R.). El horizonte está puesto en 2027.
La apuesta no es menor en una ciudad con indicadores sociales complejos y una historia política marcada por disputas partidarias que, según el propio Navarro Jaurena, muchas veces taparon los problemas reales. «Concordia necesita discutir menos sobre las diferencias partidarias y más sobre cómo resolver problemas históricos que atraviesan a la ciudad desde hace décadas», dijo. La frase no es un slogan vacío: es el eje de toda su construcción.
El hombre tiene historia en la gestión. Estuvo dos años al frente de la Dirección de Discapacidad, donde impulsó políticas de accesibilidad, incorporó equipamiento, mejoró el transporte para personas con discapacidad y articuló con escuelas y organizaciones sociales. Antes de eso, durante más de catorce años, condujo junto a su hermano un centro de rehabilitación, experiencia que reivindica como escuela de gestión: «En la actividad privada uno aprende sobre administración de recursos, planificar inversiones, coordinar equipos interdisciplinarios, incorporar la tecnología, negociar con obras sociales y, sobre todo, generar empleo».
Su pertenencia histórica al radicalismo no es un secreto, pero Navarro Jaurena se encarga de aclarar que el C.V.E.R. no será un partido de identidad cerrada. Para explicarlo, recurrió a una máxima atribuida al líder chino Deng Xiaoping: «No importa de qué color sea el gato, mientras cace ratones». La convocatoria apunta a profesionales, comerciantes, trabajadores, emprendedores y dirigentes sociales con trayectorias diversas, bajo una agenda centrada en Concordia y no en la rosca partidaria.
En materia económica, la propuesta pone el foco en reducir la burocracia y convertir al municipio en un facilitador para quienes producen e invierten. «La falta de empleo, sobre todo de calidad, es una de las mayores preocupaciones que recibo cuando recorro los barrios», reconoció. La urgencia de políticas activas que promuevan nuevos emprendimientos y fortalezcan las actividades económicas locales aparece como uno de los ejes centrales de su programa.
La etapa actual, según el propio Navarro Jaurena, busca poner el acento en propuestas concretas y medibles. «Tiene que haber una gestión basada en resultados comprobables, cuantificables. Hay que dejar de administrar urgencias para empezar a planificar el futuro», remarcó. Con las elecciones municipales de 2027 todavía en el horizonte, la construcción política en Concordia ya tiene un nuevo actor que avisa que llegó para quedarse.