El campo entrerriano cerró junio con una señal que no alegra a los productores: la hacienda volvió a bajar y el índice novillo terminó el mes en $3.980,45, según el reporte mensual de Cooperativa La Ganadera.
El balance del sexto mes de 2026 resultó negativo. Las disminuciones de precios se extendieron a las principales categorías del mercado ganadero provincial, consolidando una tendencia que ya se había insinuado en mayo. Dos meses consecutivos a la baja no son una casualidad: son una señal.
¿Qué está pasando con el mercado de hacienda en la provincia? La respuesta no es simple, pero los números hablan solos. Entre Ríos, una de las provincias con mayor tradición ganadera del país, ve cómo los valores retroceden en un contexto donde los costos de producción no dan tregua.
La baja en el índice novillo es especialmente significativa porque ese indicador funciona como termómetro del mercado: refleja el precio de referencia para una de las categorías más comercializadas y permite leer el humor general del sector. Cuando ese número cae dos meses seguidos, los productores empiezan a ajustar decisiones: cuánto retener, cuánto vender, cuánto invertir.
El dato de junio llega en un momento en que el sector ganadero nacional también atraviesa tensiones propias, con variaciones en la demanda interna y oscilaciones en los mercados de exportación. En ese marco, la performance de Entre Ríos no es una excepción, pero tampoco es un dato menor para una economía provincial que depende fuertemente de la actividad agropecuaria.
El próximo reporte mensual de Cooperativa La Ganadera dirá si julio marca un piso o si la tendencia a la baja tiene más recorrido. Por ahora, el cierre de junio deja al sector con más preguntas que respuestas.