El gobierno de Entre Ríos no deja pasar la semana sin mover el tablero paritario. Para el próximo lunes 6 de julio, el Ejecutivo provincial convocó a dos mesas de negociación: una con los sindicatos estatales y otra con los gremios docentes, en una jornada que promete ser larga y con mucho para discutir.
La primera reunión está pautada para las 14.30 y tendrá como interlocutores a la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), las dos organizaciones que nuclean al grueso del personal civil de la administración pública provincial.
Dos horas y media más tarde, a las 17, será el turno de los docentes. A esa mesa se sentarán la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), la Unión Docentes Argentinos (UDA) y el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop). Un cuarteto gremial que rara vez habla con una sola voz, lo que hace más compleja cualquier negociación.
La convocatoria llega en un contexto de tensión salarial sostenida: los trabajadores estatales y docentes de la provincia vienen reclamando actualizaciones que acompañen la inflación acumulada, y cada reunión paritaria se convierte en un termómetro del humor social y de la capacidad del gobierno de Rogelio Frigerio para contener el conflicto sin detonar el presupuesto.
El lunes dirá si hay oferta concreta sobre la mesa o si la convocatoria es apenas un gesto para ganar tiempo. Los gremios ya saben distinguir una cosa de la otra.