¿Legítima defensa o excusa desesperada? El hombre acusado del homicidio del adolescente encontrado sin vida en las inmediaciones del arroyo Antoñico declaró ante la Justicia que actuó “para defenderse” de su víctima.
La versión del imputado resulta tan escalofriante como polémica. Según su testimonio, ambos se habían conocido durante la madrugada en un drugstore de calle Ameghino y luego se dirigieron hacia la zona del barrio Las Flores. Hasta ahí, todo parecía un encuentro casual más de la noche paranaense.
Pero el relato toma un giro siniestro cuando el acusado asegura que el adolescente le manifestó que tenía intenciones de matar a alguien antes de atacarlo. Una confesión que, de ser cierta, cambiaría radicalmente la naturaleza del hecho que conmocionó a la ciudad.
La pregunta que flota en el ambiente es inevitable: ¿se trata de una estrategia defensiva para eludir la responsabilidad penal o realmente existió una amenaza previa? Los investigadores deberán desentrañar la veracidad de esta versión que pinta al joven fallecido como el agresor inicial.
El caso presenta aristas complejas que la Justicia deberá evaluar minuciosamente. La autopsia y las pericias serán fundamentales para determinar si las lesiones que causaron la muerte son compatibles con un acto de defensa o si responden a un ataque deliberado.
Mientras tanto, la familia del adolescente asesinado aguarda respuestas y justicia. La versión del imputado agrega una nueva dimensión a un crimen que ya había sacudido la tranquilidad del barrio Las Flores y sus alrededores.