¿Estamos preparados para lo que se viene? Entre Ríos se sentó en la mesa grande junto a otras cinco provincias y el gobierno nacional para armar el plan de contingencia ante la llegada de El Niño, el fenómeno climático que promete subir los niveles de lluvias y ríos en los próximos meses.
La reunión de coordinación incluyó a representantes de Buenos Aires, Corrientes, Chaco, Misiones y Santa Fe, todas provincias que conocen de cerca el drama de las inundaciones. El objetivo es claro: no que nos agarre desprevenidos como tantas veces antes, cuando el agua llegó y encontró a los gobiernos mirando para otro lado.
Entre Ríos tiene experiencia sobrada en este tema. Las crecidas del Paraná y el Uruguay han marcado a fuego la memoria de ciudades como Concordia, Gualeguaychú y la misma Paraná. Los vecinos de la costa todavía recuerdan las evacuaciones, las casas anegadas y la sensación de abandono cuando el río se desborda.
El fenómeno de El Niño no es joda: trae consigo un aumento significativo de las precipitaciones que puede derivar en crecidas extraordinarias de los ríos. Por eso, la coordinación entre provincias se vuelve clave para evacuar a tiempo, asistir a los damnificados y minimizar los daños.
Ahora resta ver si esta vez la planificación será más que palabras bonitas en un papel. Porque cuando el agua sube, no hay discurso político que la detenga, y los entrerrianos necesitan acciones concretas, no promesas que se las lleva la corriente.