¿Qué pasa cuando una empresa pide 8 millones de dólares para reactivar y solo ofrece 25 mil pesos semanales a trabajadores que llevan meses sin cobrar? El gobierno de Rogelio Frigerio tomó cartas en el asunto y decidió reforzar la contención social para los empleados de Granja Tres Arroyos, después de que fracasara la audiencia conciliatoria.
El ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso, se reunió este lunes con dirigentes de los sindicatos de Alimentación, de la Carne y Molineros para escuchar de primera mano la desesperación de los trabajadores. Acompañado por el secretario de Trabajo, Mariano Camoirano, Troncoso puso sobre la mesa un paquete de medidas que incluye asistencia alimentaria continuada, subsidios personales para cada trabajador y una tarifa de luz social diferenciada.
La movida llega después de que la semana pasada, con Frigerio presente, la provincia le ofreciera a la empresa una reestructuración de su deuda con ENERSA y ATER mediante planes de pago. Pero la respuesta empresarial fue desalentadora: pidieron una cifra millonaria en dólares para reactivar la planta y ofrecieron migajas semanales a los empleados.
“Hoy, en la reunión con los trabajadores, se les ofreció seguir con la asistencia y la contención social”, confirmó Troncoso tras el encuentro. La frase suena a reconocimiento de que el conflicto se alargará y que el Estado provincial deberá hacerse cargo de lo que la empresa no puede o no quiere resolver.
El caso de Granja Tres Arroyos se está convirtiendo en un dolor de cabeza para la gestión de Frigerio, que debe equilibrar la presión sindical, la realidad de cientos de familias sin ingresos y una empresa que parece más interesada en conseguir financiamiento millonario que en pagar salarios. Mientras tanto, los trabajadores siguen esperando una solución que cada vez parece más lejana.