¿Cuántas veces hay que repetirlo? ANSES no llama por teléfono para pedir que cambies billetes. Pero una jubilada de 87 años cayó en la trampa más vieja del libro y perdió todos sus ahorros en dólares por confiar en un delincuente que se hacía pasar por gestor oficial.
La secuencia fue milimétrica. Primero, la llamada telefónica: un hombre le aseguró que había una nueva disposición de ANSES que obligaba a cambiar los billetes antiguos por nuevos. Le dijeron que era urgente, que tenía pocas horas para hacer el trámite. La presión psicológica funcionó a la perfección con una persona mayor que no quería perder sus ahorros.
Horas después, el golpe final. Se presentó en la vivienda de la mujer un sujeto que se identificó como gestor oficial, con toda la parafernalia: documentos falsos, credencial trucha y la labia suficiente para convencer a la víctima. Se llevó todos los dólares que la jubilada había juntado durante años, prometiendo que regresaría con los billetes “actualizados”.
Por supuesto, nunca más apareció. La mujer esperó días hasta que se dio cuenta de que había sido estafada. Recién ahí hizo la denuncia policial, pero el daño ya estaba hecho. Sus ahorros de toda una vida se esfumaron en una tarde.
Esta modalidad de estafa se repite una y otra vez en Entre Ríos. Los delincuentes aprovechan la buena fe de los adultos mayores y su desconocimiento sobre los procedimientos oficiales. Usan el nombre de ANSES, PAMI o cualquier organismo que genere respeto y temor en la víctima.
La realidad es simple: ningún organismo oficial te va a llamar por teléfono para pedirte que cambies billetes o que entregues dinero. Si recibís una llamada así, cortá inmediatamente y consultá con algún familiar o directamente en la oficina del organismo. Los estafadores cuentan con la urgencia y el miedo para que no tengas tiempo de pensar.