Una inversión de 200 millones de dólares está por cambiar el mapa energético de Entre Ríos. La empresa Dosbio firmó una carta de intención con las firmas Calisa y Néstor Gastaldi e Hijos SRL para desarrollar una planta de biogás en Crespo que transformará desechos avícolas y porcinos en energía limpia.
El proyecto promete convertir lo que antes era un problema ambiental en una solución energética sustentable. Los residuos de la producción avícola y porcina, que tradicionalmente generaban dolores de cabeza por su disposición, ahora se transformarán en biogás y biofertilizantes de alta calidad.
¿Qué significa esto para la región? La iniciativa posiciona a Crespo como un polo de innovación en energías renovables, aprovechando la fortaleza productiva que ya tiene la zona en el sector agropecuario. La firma de esta carta de intención marca el primer paso formal hacia una inversión que podría revolucionar el tratamiento de residuos en toda la provincia.
Las empresas involucradas no son nuevas en el rubro. Calisa y Néstor Gastaldi e Hijos aportan su experiencia en la producción avícola y porcina, mientras que Dosbio llega con la tecnología necesaria para el procesamiento de biogas. Esta alianza estratégica combina conocimiento local con innovación tecnológica.
La planta no solo generará energía limpia, sino que también producirá biofertilizantes que podrán ser utilizados en la agricultura regional, cerrando un círculo virtuoso de economía circular. Los desechos de una industria se convierten en insumos para otra, reduciendo el impacto ambiental y generando valor agregado.
Con una inversión de esta magnitud, el proyecto promete generar empleos directos e indirectos en la región, consolidando a Entre Ríos como una provincia que apuesta fuerte a las energías renovables y la sustentabilidad ambiental.