Un millón de pesos por tocar el celular al volante. Esa es la realidad que enfrentan ahora los conductores que circulan por la ruta provincial 11, donde la Policía de Entre Ríos instaló un sistema de cámaras inteligentes que no perdona.
Los dispositivos de última tecnología están programados para detectar dos infracciones específicas: el uso del teléfono móvil mientras se conduce y la falta de cinturón de seguridad. No hay excusas que valgan: las cámaras capturan todo con precisión milimétrica.
¿Pensabas que nadie te veía cuando contestabas ese mensaje en el semáforo? Las nuevas cámaras de la ruta 11 tienen otra opinión. El sistema funciona las 24 horas y procesa las imágenes en tiempo real, identificando automáticamente las infracciones más peligrosas del tránsito entrerriano.
Las multas por uso de celular al volante pueden alcanzar los 1.200.000 pesos, mientras que circular sin cinturón de seguridad implica sanciones que rondan los 800.000 pesos. Cifras que duelen en el bolsillo y que buscan generar conciencia sobre la seguridad vial.
La medida llega después de un incremento sostenido de accidentes en la ruta 11, especialmente en los tramos que conectan las principales ciudades entrerrianas. Los datos oficiales muestran que el 70% de los siniestros viales tienen como factor común la distracción del conductor.
La tecnología instalada utiliza inteligencia artificial para analizar el comportamiento de los conductores. Las cámaras pueden distinguir si una persona está hablando por teléfono, enviando mensajes o simplemente tiene el dispositivo en la mano. También detectan si el cinturón está correctamente colocado.
Los automovilistas entrerrianos deberán adaptarse rápidamente a esta nueva realidad. La Policía de Entre Ríos confirmó que el sistema ya está operativo y que las primeras actas de infracción comenzarán a llegar a los domicilios en los próximos días. No habrá período de gracia ni advertencias: quien infrinja, paga.