¿Cuántas veces más los paranaenses van a tener que quedarse sin agua por una rotura? El EDOS arrancó este sábado con trabajos programados que, según prometen, van a cambiar para siempre la pesadilla de los cortes generales que paralizan toda la ciudad cuando se rompe una cañería principal.
Las tareas comenzaron según el cronograma previsto y forman parte de la intervención anunciada por Javier del Cerro, el interventor del organismo que llegó con la promesa de modernizar un sistema que parece del siglo pasado. Las obras implican la instalación de válvulas-esclusas en puntos estratégicos de la red, una inversión que debería haberse hecho hace décadas.
El objetivo es claro y necesario: mejorar el sistema de distribución de agua, permitir la sectorización del servicio y evitar esos cortes generales que obligan a paralizar la planta de manera total cada vez que hay una rotura. Una modernización que llega tarde, pero que finalmente llega.
Según explicaron desde el organismo, los trabajos permitirán aislar sectores específicos ante fallas, garantizando la continuidad del suministro en el resto de la ciudad y optimizando la presión y el caudal del sistema. Una tecnología básica que otras ciudades tienen hace años y que Paraná recién ahora incorpora.
Las tareas incluyen excavaciones y colocación de dispositivos en distintos puntos de la red y se extenderán durante toda la jornada. De acuerdo a lo previsto, los trabajos finalizarían alrededor de las 19 horas de este sábado, aunque no descartan que puedan concluir antes de lo estimado.
Un corte programado hoy para que no falte agua mañana. La pregunta es si estas obras van a ser suficientes para terminar con décadas de improvisación en el servicio más básico que necesita una ciudad.