La tensión crece en Concepción del Uruguay. Los trabajadores del frigorífico La China cortaron este jueves los accesos principales de la ciudad en el Monumento a Urquiza, mientras esperan respuestas sobre el futuro de sus empleos. La audiencia de conciliación que debía realizarse esta semana se postergó nuevamente para el próximo lunes 8 de junio.
La Secretaría de Trabajo y Seguridad Social convocó a Granja Tres Arroyos S.A., al Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) y al Sindicato de la Carne para el encuentro que se realizará a las 14 en la sede de calle Buenos Aires 166 de Paraná. Pero para los gremios, cada postergación es un golpe más a la esperanza de los trabajadores.
“Lo único que queríamos era dialogar con la gente para saber dónde estamos parados. Hoy no sabemos dónde estamos parados“, expresó Vereda, referente sindical, quien reveló que el grupo empresario se reunió ayer con el gobierno provincial sin incluir a los sindicatos. Una decisión que generó bronca en los gremios, que exigieron “más autoridad” a la Provincia en las negociaciones.
El motivo del retraso tiene nombre y apellido: falta de dinero. La empresa necesita reunir fondos para pagar la quincena, negociar con acreedores y encontrar un socio que aporte capital para reactivar la cadena avícola. El panorama es desolador: “no hay pollos en las granjas”, reconocen desde el sindicato, lo que hace casi imposible un reinicio inmediato de la producción.
La protesta de este jueves reunió a empleados, familiares y vecinos que acompañaron el reclamo en medio de la incertidumbre. La concentración fue autoconvocada y logró visibilizar una situación que afecta a 1000 empleados directos y un número importante de trabajadores indirectos en una ciudad que vive del frigorífico.
Para el sábado próximo, los sindicatos preparan una movilización masiva. Saldrán a las 16:30 desde la Terminal de Ómnibus hacia Plaza Ramírez, con el apoyo de CTA, ATE y AGMER. “La situación no se aguanta más”, advirtió Vereda, quien aclaró que no quieren reprocharle nada al intendente José Lauritto, pero sí expresar su disgusto con el gobierno provincial por correr tres veces la fecha de audiencia.
¿Puede la provincia reflotar este gigante industrial? Para Vereda, las posibilidades son nulas. Ni siquiera los beneficios otorgados por el gobierno nacional lograron salvar a la empresa. La única ayuda concreta que esperan son bolsones de alimentos que se sumen a los que pueda otorgar la intendencia. Pero eso no alcanza: “La gente necesita comprar carne, pagar la luz, el gas, el alquiler”, recordó el sindicalista, quien atiende todos los días en el gremio a trabajadores desesperados por cobrar al menos la quincena adeudada.