Los fondos buitre siguen cosechando derrotas en los tribunales estadounidenses. Esta vez fue Burford Capital, que recibió otro revés en su intento desesperado por cobrarle a la Argentina 18.000 millones de dólares por la expropiación de YPF.
La Cámara de Apelaciones de Nueva York rechazó la solicitud del fondo para que el pleno del tribunal revisara la sentencia adversa que había recibido en marzo. Una decisión firmada por Catherine O’Hagan Wolfe, secretaria de la corte, que sepultó las pretensiones del bufete que cotiza en Nueva York y Londres.
¿Qué significa esto? Que Burford se quedó sin cartas para jugar en una batalla judicial que arrancó hace una década, cuando Cristina Kirchner decidió recuperar YPF para el Estado argentino en 2012. El fondo había conseguido inicialmente un fallo favorable de la jueza Loretta Preska, la continuadora del tristemente célebre Griesa, pero la Cámara le dio vuelta la tortilla.
Los tres jueces que fallaron contra Burford en marzo fueron Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson. Ahora, el rechazo de la apelación “en banc” -que solo se acepta en casos excepcionales- confirma que no hay marcha atrás en esta decisión.
Las acciones de Burford Capital se desbarrancaron después del fallo adverso, y esta nueva derrota no hará más que profundizar su crisis. Desde la Procuración del Tesoro, que comanda Sebastián Amerio, celebraron que la decisión “constituye un nuevo respaldo a la solidez jurídica de la posición sostenida por la República Argentina”.
Esta victoria judicial reafirma que la estrategia argentina de defender la soberanía energética en los tribunales internacionales está dando frutos. Los fondos especulativos que apostaron a hacer negocio con la expropiación de YPF siguen perdiendo, y el país evita una sangría de divisas que hubiera sido devastadora para las arcas públicas.