¿Hasta cuándo vamos a seguir pagando peaje en Montevideo para que nuestros productos lleguen al mundo? La pregunta resonó en Gualeguaychú cuando el ingeniero Horacio Orduna presentó su libro sobre política soberana en las vías navegables, en un encuentro organizado por el P.A.R. que dejó definiciones picantes sobre el futuro del comercio exterior argentino.
Orduna no se guardó nada. Con datos técnicos y posición política clara, expuso sobre la importancia geopolítica del Paraná y la urgencia de concretar el Canal Magdalena. “Es fundamental para transportar las riquezas de nuestro país al mundo o entre provincias”, disparó el especialista, mientras cuestionaba el modelo actual que obliga a pagar tributo al puerto de Montevideo para exportar desde el litoral argentino.
Pero la cosa se puso más picante cuando el ingeniero apuntó contra las diferencias internas del peronismo. “El Massismo defiende sostener esta situación de concesión actual”, denunció, y fue más específico: hay un diputado de Entre Ríos que está en contra del Canal Magdalena “con un argumento falso”. ¿Quién será el legislador entrerriano que defiende el status quo portuario?
En el otro extremo, Orduna reivindicó las posiciones de Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, quienes plantean recuperar el control estatal de la Vía Troncal Navegable del Paraná. Para el especialista, la discusión trasciende lo técnico: “Las políticas del Macrismo y Mileismo son extranjerizantes“, sentenció, marcando una línea clara entre modelos de país.
El encuentro en Gualeguaychú también sirvió para destacar la capacidad técnica argentina. Orduna reveló que realizaron “un estudio único en América Latina de impacto ambiental y desarrollo de las vías navegables con epicentro en la Vía Troncal del Paraná”. La Argentina tiene profesionales, técnicos y especialistas con experiencia sobrada para llevar adelante proyectos estratégicos como este, remarcó.
La jornada cerró con una definición que no admite grises: la discusión sobre las vías navegables no es técnica ni administrativa, sino profundamente política. Está en juego quién controla el comercio exterior argentino, quién decide sobre los recursos estratégicos y quién se beneficia de la riqueza que producen los argentinos. Desde la perspectiva justicialista, la recuperación de la soberanía sobre el Paraná constituye una causa irrenunciable para construir una Nación políticamente soberana, económicamente independiente y socialmente justa.