El próximo 3 de junio, Paraná volverá a ser epicentro de una jornada que no admite indiferencias. La Marcha Ni Una Menos convoca a un paro activo, ruidazo y movilización hacia Casa de Gobierno para exigir lo que debería ser obvio: políticas públicas efectivas contra la violencia de género.
¿Cuántas veces más tendremos que salir a la calle para que se entienda que esto no es un capricho? La convocatoria incluye una asamblea abierta donde se debatirán las medidas concretas que la sociedad reclama y que los funcionarios parecen esquivar con maestría política.
El paro activo busca visibilizar una problemática que atraviesa todos los sectores sociales entrerrianos. No es casualidad que la fecha coincida con el aniversario de aquella primera marcha que puso sobre la mesa una realidad que muchos preferían ignorar.
La movilización partirá desde diferentes puntos de la ciudad para confluir en Casa de Gobierno, donde se espera una masiva participación. El ruidazo será el preludio de una jornada que promete sacudir la modorra oficial sobre un tema que no puede esperar más dilaciones.
La violencia de género no conoce de horarios ni de clases sociales en Entre Ríos. Las cifras siguen siendo alarmantes y las respuestas institucionales, insuficientes. Por eso esta marcha no es solo una manifestación: es un reclamo urgente de políticas que protejan vidas.
La asamblea abierta será el espacio donde las voces ciudadanas podrán plantear propuestas concretas y exigir compromisos firmes. Porque de declaraciones rimbombantes ya estamos hartos; lo que necesitamos son acciones efectivas que transformen la realidad cotidiana de miles de mujeres entrerrianas.