El sector ganadero entrerriano tiene una nueva herramienta fiscal para potenciar la calidad de sus rodeos. La reciente Ley de Modernización Laboral incluyó un beneficio que pasó casi inadvertido pero que puede revolucionar la genética animal en la provincia.
La norma establece amortización acelerada para bienes semovientes de genética superior, un incentivo que estará vigente durante todo el período del RIMI (Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones). ¿Qué significa esto en criollo? Que los productores podrán descontar más rápido de sus impuestos las inversiones en animales de alta calidad genética.
Para una provincia como Entre Ríos, donde la ganadería es uno de los pilares económicos junto con la agricultura, esta medida llega en un momento clave. Los establecimientos de Gualeguaychú, Concordia y el sur provincial podrán acceder a toros y vaquillonas de elite con un respaldo tributario que antes no existía.
El beneficio no es menor: mientras que tradicionalmente la amortización de estos bienes se hacía en varios años, ahora los productores podrán acelerar significativamente la deducción fiscal. Esto libera capital de trabajo que puede reinvertirse en más mejoras genéticas o en tecnología para los establecimientos.
La medida busca que Argentina compita mejor en los mercados internacionales de carne, donde la calidad genética define precios y acceso a mercados premium. Entre Ríos, con su tradición ganadera y su posición estratégica, está bien posicionada para aprovechar este impulso fiscal que podría transformar la estructura productiva provincial en los próximos años.