La justicia entrerriana dictó prisión perpetua para el hombre acusado del femicidio de Brenda Alvarenga, un caso que conmocionó a la provincia y que finalmente encontró resolución tras un juicio donde las pruebas fueron contundentes.
“Se pudo comprobar su responsabilidad”, confirmó la abogada querellante en declaraciones posteriores al veredicto. La letrada explicó que la sentencia “quedará firme en estos días cuando tengamos el detalle de la sentencia del juez”, marcando el cierre de un proceso judicial que mantuvo en vilo a familiares y allegados de la víctima.
El elemento que resultó fundamental para la condena fue el testimonio de un menor que se encontraba en la casa cuando ocurrió el hecho. “Tuvo fundamental importancia el testimonio del menor que estaba en la casa cuando ocurrió el hecho”, destacó la representante legal de la familia Alvarenga.
El caso de Brenda Alvarenga se suma a la larga lista de femicidios que enlutan a Entre Ríos, pero también representa un ejemplo de cómo la justicia puede llegar cuando las pruebas son sólidas y los testimonios, por dolorosos que sean, permiten esclarecer los hechos.
La prisión perpetua marca el final de un proceso que puso en evidencia, una vez más, la gravedad de la violencia de género en la provincia. Para la familia de Brenda, esta sentencia representa el reconocimiento judicial de un crimen que no puede quedar impune.