El gobernador Rogelio Frigerio envió a la Legislatura entrerriana el proyecto de reforma previsional que cambia las reglas del juego para los empleados estatales. La iniciativa toca el bolsillo de miles de trabajadores públicos de la provincia.
La propuesta establece que los empleados estatales actuales deberán trabajar hasta los 65 años para jubilarse, con una adecuación progresiva que contempla plazos de transición de entre cinco y veinte años. Pero acá viene el dato más fuerte: para quienes ingresen al Estado después de que se sancione esta ley, la edad jubilatoria será de 68 años.
¿Qué significa esto en la práctica? Que un joven de 25 años que hoy entre a trabajar en alguna dependencia provincial tendrá que laburar 43 años antes de poder jubilarse. Una cifra que genera más de una pregunta sobre el futuro laboral en Entre Ríos.
El proyecto llega en un momento donde las finanzas provinciales están bajo la lupa y el sistema previsional necesita ajustes para sostenerse en el tiempo. Los gremios estatales ya pusieron el grito en el cielo y se esperan negociaciones intensas en los próximos días.
La Legislatura entrerriana tendrá ahora la palabra para debatir una reforma que afectará a generaciones enteras de empleados públicos. Los diputados y senadores deberán evaluar si los plazos de transición son suficientes o si la medida necesita más tiempo para implementarse sin generar un terremoto social.