Los productores ganaderos de Entre Ríos tienen los días contados. El Senasa puso fecha límite para que se adecuen al nuevo sistema de vacunación contra la fiebre aftosa, y quien no cumpla podría quedarse afuera de la segunda campaña del año.
La medida llega en un momento donde el sector atraviesa múltiples complicaciones económicas. Ahora, además de lidiar con la inflación y los costos crecientes, los productores deben actualizar obligatoriamente sus datos en el sistema sanitario nacional antes del inicio de la segunda campaña de vacunación 2026.
¿Qué implica esta exigencia? Los ganaderos deberán revisar y corregir toda la información de sus establecimientos, desde datos de contacto hasta inventarios de hacienda. Un trámite que parece simple pero que en la práctica genera dolores de cabeza a quienes manejan campos en zonas rurales con conectividad limitada.
Los cambios aplicados al esquema contra la aftosa buscan modernizar el sistema de control sanitario, pero también generan incertidumbre entre los productores entrerrianos. Muchos se preguntan si tendrán el tiempo suficiente para cumplir con todos los requisitos, especialmente aquellos que manejan establecimientos de menor escala.
La fiebre aftosa sigue siendo una amenaza constante para la ganadería argentina, y Entre Ríos no es la excepción. El cumplimiento de los calendarios de vacunación resulta fundamental para mantener el estatus sanitario de la provincia y evitar restricciones comerciales que golpeen directamente el bolsillo de los productores.
El plazo vence antes del arranque de la segunda campaña del año, y desde el Senasa advierten que no habrá prórrogas. Una decisión que pone presión sobre un sector que ya viene navegando en aguas turbulentas.
Con informacion de: El Once.