¿Qué está pasando en las maternidades argentinas que nos tiene tan lejos de las buenas prácticas? Durante la Semana del Parto Respetado, que se conmemora del 13 al 19 de mayo, un dato se vuelve imposible de ignorar: más del 40% de los nacimientos en el país se realizan por cesárea.
La cifra no es menor. La Organización Mundial de la Salud recomienda que las cesáreas no superen el 15% del total de partos, pero en Argentina estamos en el triple de esa cifra. Es decir, de cada 10 bebés que nacen, 4 llegan al mundo a través de una intervención quirúrgica que, en muchos casos, podría evitarse.
Los expertos en obstetricia vienen alertando sobre esta tendencia que convierte una práctica médica excepcional en rutina hospitalaria. ¿Las razones? Van desde la comodidad de programar el nacimiento hasta la presión de las obras sociales, pasando por el temor a complicaciones legales que lleva a muchos profesionales a optar por la “vía segura”.
Pero la cesárea, aunque necesaria en ciertos casos, no está exenta de riesgos. Para la madre implica mayor tiempo de recuperación, posibles complicaciones post-quirúrgicas y dificultades para futuros embarazos. Para el bebé, significa perderse los beneficios del trabajo de parto natural, que prepara sus pulmones y fortalece su sistema inmunológico.
En Entre Ríos, los números no escapan a esta realidad nacional. Las maternidades de Paraná, Concordia y Gualeguaychú muestran porcentajes similares, lo que plantea la necesidad urgente de revisar protocolos y formar a los equipos médicos en el respeto por los tiempos naturales del parto.
La Semana del Parto Respetado no es solo una fecha en el calendario: es una oportunidad para reflexionar sobre cómo estamos trayendo vida al mundo y si realmente estamos priorizando el bienestar de madres y bebés por sobre otras consideraciones.
Con informacion de: El Once.