Hoy es un día que Rosario Fracalossi esperaba desde hace años. Cumple 15 años, esa edad que toda adolescente sueña con celebrar por todo lo alto. Pero la realidad es otra: está internada, con una pierna amputada, víctima del accionar irresponsable de unos automovilistas en Federación.
La historia de Rosario duele hasta los huesos. Era una chica común, de esas que jugaba al vóley con sus amigas y hacía patín por las calles de su barrio. Soñaba con su fiesta de 15, como cualquier adolescente de su edad. Pero todo se truncó en un instante, cuando esperaba en moto con su mamá para ingresar a la ruta provincial 44.
El accidente que cambió su vida para siempre ocurrió por la irresponsabilidad de unos automovilistas que no midieron las consecuencias de sus actos. Rosario sufrió gravísimas heridas que derivaron en la amputación de su pierna, una mutilación que ningún adolescente debería enfrentar jamás.
¿Cómo se explica a una chica de 15 años que sus sueños de bailar en su fiesta, de seguir corriendo por la cancha de vóley, quedaron sepultados bajo las ruedas de la negligencia ajena? La pregunta resuena con una amargura que no tiene respuesta satisfactoria.
Hoy, mientras Rosario cumple 15 años, su familia y amigos seguramente la acompañan con el corazón partido. Porque los cumpleaños en un hospital, con una pierna menos y un futuro incierto, no eran parte del plan que tenía esta adolescente para su vida.
La ruta provincial 44 en Federación se convirtió en el escenario de una tragedia que pudo evitarse. Y mientras los responsables del accidente siguen con sus vidas, Rosario debe aprender a caminar de nuevo, literal y metafóricamente.
Su historia es un recordatorio brutal de que la irresponsabilidad al volante no solo destruye vehículos: destroza vidas, sueños y futuras fiestas de 15 que nunca serán lo mismo.
Con informacion de: El Once.