¿Qué pasa cuando el desarrollo del vecino puede afectar tu propia casa? Rogelio Frigerio lo sabe bien y por eso estuvo casi dos años trabajando en gestiones para que una planta de combustibles sintéticos en Paysandú no termine perjudicando a la costa entrerriana.
El encuentro se desarrolló en el marco de los mecanismos de diálogo previstos en el Estatuto del Río Uruguay y en el ámbito de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Pero lo que marca la diferencia es que ahora se confirmó oficialmente la incorporación de Colón como parte del área de influencia para la elaboración del Estudio de Impacto Ambiental.
“Fueron casi dos años de trabajo, gestiones y diálogo permanente con una posición clara: apoyamos la inversión, el desarrollo y el empleo en el Uruguay, pero eso no debe afectar el desarrollo turístico, económico y laboral de la costa entrerriana, especialmente de la ciudad de Colón“, expresó el gobernador con esa claridad que lo caracteriza.
Las autoridades argentinas no se anduvieron con vueltas y plantearon directamente la necesidad de extremar los recaudos para evitar efectos perjudiciales sobre las actividades económicas preexistentes de las poblaciones ribereñas vinculadas al uso racional del río Uruguay.
La movida no es menor: estamos hablando de una refinería de combustibles sintéticos que podría cambiar el panorama económico de la región. Pero Frigerio dejó en claro que Entre Ríos no va a ser el patio trasero de nadie, y que cualquier desarrollo debe contemplar el impacto en las ciudades entrerrianas que viven del río.
El tema Colón es especialmente sensible porque la ciudad ha apostado fuerte al turismo termal y la actividad portuaria. Una planta mal ubicada podría tirar por la borda años de inversión y desarrollo local. Por eso la inclusión en el estudio ambiental no es un detalle menor: es la garantía de que la voz entrerriana se va a escuchar antes de que se tome cualquier decisión definitiva.
Con informacion de: Diario Junio, El Once.