“Este debería ser el último año en la Argentina de una gran cosecha y una baja rentabilidad“. La frase de Rogelio Frigerio sonó como un ultimátum en el panel de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), donde el gobernador entrerriano volvió a la carga contra las retenciones.
El mandatario provincial participó del encuentro “Acción de las provincias en una Argentina distinta” junto a sus pares de Santa Fe, Corrientes y Río Negro. Y no se anduvo con vueltas: mientras el productor hace todo bien “de la tranquera hacia adentro“, el sector público debe colaborar para que ese esfuerzo sea recompensado.
¿La receta de Frigerio? Un acuerdo fiscal federal para proyectar una política tributaria con “sentido común” a largo plazo. Su planteo establece una escala de prioridades clara: eliminar las “malditas retenciones” y el impuesto al cheque a nivel nacional, bajar gradualmente Ingresos Brutos y Sellos en las provincias, y revisar las tasas municipales que funcionan como “impuestos disfrazados“.
El gobernador aprovechó para hacer bandera del modelo entrerriano. “Entre Ríos cuenta con un régimen propio donde las nuevas inversiones no pagan ningún impuesto provincial por 15 años“, destacó, mencionando que ya atrajo a más de 150 empresas y compromisos por más de 300.000 millones de pesos.
En infraestructura, Frigerio anunció que la provincia va a formar parte por primera vez de la Hidrovía en la próxima licitación, además de la reactivación de los puertos de Concepción del Uruguay, La Paz, Diamante e Ibicuy. También mencionó como hito la reciente exportación de miel entrerriana a Alemania bajo el acuerdo Unión Europea-Mercosur.
“El sector agropecuario es la locomotora de la recuperación de la economía argentina”, reafirmó Frigerio. El mensaje queda claro: es hora de terminar con una matriz impositiva que ha sido un impedimento para crecer durante décadas. ¿Será este realmente el último año de cosechas con baja rentabilidad?
Con informacion de: Diario Junio.