La violencia juvenil en Paraná escaló a niveles preocupantes. Un menor de 16 años fue salvajemente atacado por delincuentes que lo golpearon para robarle sus pertenencias, y ahora permanece internado esperando una intervención médica.
Pero acá viene lo que realmente indigna: uno de los agresores ya tenía antecedentes de sangre. El mismo pibe está imputado por un crimen y había sido acusado de balear a una adolescente en la capital entrerriana. ¿Cómo es posible que siguiera libre en las calles?
El ataque fue de una brutalidad extrema. Los delincuentes no se conformaron con robarle las pertenencias al chico, sino que lo golpearon hasta dejarlo en estado crítico. La víctima tuvo que ser trasladada de urgencia a un centro médico, donde los doctores evalúan la necesidad de una intervención quirúrgica.
La pregunta que todos se hacen en Paraná es obvia: ¿por qué este menor violento seguía suelto? Ya había demostrado su peligrosidad al balear a otra adolescente, pero el sistema judicial parece haber fallado rotundamente en proteger a la sociedad.
Los vecinos de la zona están hartos de esta escalada de violencia juvenil que parece no tener freno. Cada vez son más frecuentes los casos de menores que cometen delitos graves y quedan libres para seguir sembrando terror en las calles de la capital entrerriana.
Este caso expone las fallas estructurales del sistema de justicia juvenil, que parece más preocupado por los derechos de los delincuentes que por la seguridad de las víctimas. Mientras tanto, las familias de Paraná viven con miedo, sabiendo que sus hijos pueden ser el próximo blanco de estos violentos que actúan con total impunidad.
Con informacion de: El Once.