El domingo, cerca del escenario que se levanta en Palermo para recibir al papa León XIV, un hombre de 27 años fue detenido en su moto por circular con documentación apócrifa. El operativo de seguridad en la Ciudad de Buenos Aires se puso en marcha con una novedad que no estaba en el guion.
La detención ocurrió alrededor de las 11.30, en el cruce de John F. Kennedy y la avenida del Libertador, cerca de la Embajada de los Estados Unidos y del Monumento a los Españoles. El sospechoso se movía en una motocicleta Kawasaki cuando fue interceptado en un control de identificación.
Allí, el detenido dijo ser bombero voluntario de Vuelta de Rocha y mostró una autorización para circular por la zona exclusiva. Los agentes verificaron que el permiso era apócrifo y que la patente de la moto simulaba corresponder a un vehículo oficial. En un momento, además, se excusó diciendo que era periodista.
El detalle más llamativo apareció al inspeccionar el rodado: llevaba cuatro equipos de comunicación y distintas credenciales de identificación. La Justicia Federal ordenó su detención en calidad de incomunicado y el secuestro de la motocicleta. La causa quedó en manos del Juzgado Federal N° 1, a cargo de María Servini.
La imputación apunta a los presuntos delitos de falsificación de documento público e intimidación pública. No se trata de un hecho menor: ocurrió en una de las zonas más blindadas de la visita papal, donde cada ingreso, cada credencial y cada radio tiene un sentido. La pregunta que queda flotando es simple: ¿hasta dónde podés llegar si te inventás una identidad para meterse en un operativo de este calibre?
El despliegue porteño por la llegada del Sumo Pontífice moviliza a más de 19.000 efectivos entre policías, médicos y agentes de tránsito. Para la protección directa se diagramaron tres anillos concéntricos: Guardia Suiza, Gendarmería Vaticana y personal de Asuntos Internacionales de la Policía Federal en el primer cordón; fuerzas federales en el segundo; y 16.680 efectivos porteños en el último.
En el último anillo, según el plan, se distribuyen más de 15.000 policías en patrullaje urbano, 700 cadetes y 450 agentes de prevención.
La detención quedó registrada en el marco de un operativo de seguridad que ya está en marcha. El episodio se produce en la previa de la primera misa y del encuentro con los jóvenes, previstos para mañana y el martes por la noche en Palermo.