Cien días después de caer en Oregón, Juan Manuel Reverter pisó suelo argentino. El ex novio de Agostina Jalabert fue deportado desde Estados Unidos y llegó este sábado al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Arribó a las 10 a bordo del vuelo AR1303 de Aerolíneas Argentinas, escoltado por oficiales de ICE. Allí, personal de la PFA y de la PSA concretó su detención y lo puso a disposición de la justicia federal de Lomas de Zamora.
La decisión norteamericana fue deportarlo en vez de iniciar un proceso de extradición. El pedido formal corresponde a la justicia de México, más precisamente del distrito de Quintana Roo.
Reverter fue detenido cerca de las 7.30 del 23 de julio en Oregón, durante un operativo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. Tenía el pasaporte vencido y una orden de captura internacional.
Para la familia de Agostina, la detención fue un alivio. Edgardo, el padre, dijo que “Sabíamos que iba a pasar en algún momento y lo estábamos esperando”.
El hombre contó que el acusado se había marchado a Estados Unidos y que “nunca renovó su pasaporte”. Por eso, según su relato, “estaba flojo de papeles” y “cayó por ambas cosas”.
La captura se logró con una cooperación multijurisdiccional que incluyó a U.S. Marshals Service, Interpol Washington, HSI y la Patrulla Fronteriza. La alerta roja de Interpol se activó por su condición de prófugo por tres años.
El Código Penal de Quintana Roo contempla una máxima de hasta 40 años de prisión para el delito. Esa cifra justifica el pedido internacional para localizar y detener al ex novio de la víctima.
El cuerpo de Agostina Jalabert fue encontrado el 18 de febrero de 2023 en su propia casa de Playa del Carmen. Su hermana Candela, con quien compartía el lugar, descubrió el cuerpo en uno de los baños, con un cinturón en el cuello.
En un primer momento, la Justicia mexicana caratuló la muerte como suicidio. Pero la reconstrucción del hecho mostró un lugar revuelto y con signos violentos; la autopsia reveló lesiones en el cuello incompatibles con un suicidio, con presión, hematomas y golpes.
La fiscalía mexicana sostiene en su acusación que Reverter no solo asesinó a Jalabert, sino que desplegó una maniobra para ocultar el crimen. La hipótesis judicial indica que golpeó y estranguló a la joven para luego simular un ahorcamiento.
Además, la hipótesis principal de la fiscal es que la mujer fue torturada antes de morir. Desde la justicia mexicana confirmaron: “Fue golpeada, asfixiada y luego colocada en una escena montada para simular su muerte”.
En todo momento, la familia insistió en que el principal sospechoso era Reverter, con quien la joven tenía una “relación tóxica”. Él abandonó la ciudad luego del crimen, se habría trasladado a la Argentina y luego a Estados Unidos; no consta su descargo.
No es una nota menor: una mujer argentina fue asesinada en el extranjero, el sospechoso se fue y recién ahora vuelve a la Argentina. La distancia no borra el dolor de la familia ni el peso de la investigación.
Hoy, con la llegada a Ezeiza, el caso vuelve a estar acá en la órbita de la justicia federal argentina. La pelota queda en el terreno de la cooperación con México, que reclama al acusado por el femicidio de Agostina Jalabert.