El crédito ganadero volvió a moverse. El BICE amplió el acceso al financiamiento para el sector ganadero con un nuevo cupo global de hasta $10.000 millones en garantías sindicadas.
La medida salió de un acuerdo con la Cámara Argentina de Sociedades y Fondos de Garantía (CASFOG), que reúne a más de 15 Sociedades de Garantía Recíproca para avalar créditos en Valor Producto.
El esquema permite que varias SGR se agrupen para respaldar una misma operación. Así, el productor accede con proceso más ágil, menor carga de documentación y sin inmovilizar activos para respaldar el financiamiento.
No es un crédito común: la garantía no la pone un solo organismo, sino un grupo de SGR que comparte el respaldo. Eso permite compartir el aval y simplifica el acceso al crédito.
La particularidad fuerte es que las cuotas se fijan en kilos de novillo, unidades productivas que permanecen invariables durante todo el plazo del préstamo. El pago se realiza en pesos de acuerdo con el valor expresado por el INMAG al momento de abonar.
Las condiciones son concretas: tasa fija de UVA + 7% anual, plazo de hasta 5 años y monto máximo de $800 millones por destino de inversión.
Pueden acceder MiPyMEs registradas dedicadas a la cría, ciclo completo y/o cabaña de ganado bovino para carne, con al menos tres años de actividad comprobada.
En el caso de quienes accedan a través de este sistema de garantías, el monto máximo es de hasta $200 millones por operación. La idea es que la herramienta llegue a una mayor cantidad de productores.
Ese tope por operación no es un detalle técnico: apunta a que la herramienta llegue a una mayor cantidad de beneficiarios. Para el productor, la diferencia puede ser la que permite arrancar o sostener la campaña.
El contexto no es menor: la actividad crece en exportaciones respecto al mismo periodo de 2025 y está en plena apertura de mercados, como el reciente caso de Japón, a donde se venderá carne argentina después de 20 años.
Desde el lanzamiento de la herramienta, el banco ya otorgó más de $30.000 millones en créditos valor producto a productores bovinos de todo el país. Con los nuevos avales, el BICE sigue empujando el financiamiento de la ganadería.
El esquema queda así: avales sindicados, cuotas en kilos de novillo, tasa fija y montos calibrados para llegar a más productores. Si la apertura de mercados se sostiene, el crédito puede ser la diferencia entre aprovechar la demanda y quedarse afuera.