La pregunta no es menor: qué busca el capital europeo cuando mirás a Entre Ríos. En la visita institucional del embajador Erik Høeg, el dato quedó sobre la mesa.
El gobernador Rogelio Frigerio (PRO) recibió al diplomático en la Casa de Gobierno, donde el funcionario europeo recibió honores de las fuerzas de seguridad. Después, en el despacho, le entregó el decreto que lo declara Huésped de Honor.
El encuentro no fue solo protocolar: incluyó una reunión con la Agencia de Desarrollo de Entre Ríos y una recorrida por MiradorTEC. Ahí se habló de comercio, inversión y de qué condiciones pesan cuando una empresa decide poner plata en la provincia.
Høeg fue directo: la provincia tiene potencial enorme en lo agroalimentario y lo demostró cuando se abrieron los mercados el 1 de mayo. Según dijo, la primera provincia de Argentina que se hizo con cuota de mercado era Entre Ríos, con 22 toneladas de miel exportadas a Alemania.
También señaló que hay interés europeo en infraestructura y en temas portuarios. “Vemos todo un abanico de posibilidades”, remarcó, y puso el acento en lo que el inversionista europeo evalúa antes de firmar.
El filtro, según el embajador, es claro: estabilidad macroeconómica, solidez institucional y una política de buen manejo de la naturaleza. Esas variables pesan cuando una empresa europea decide invertir en una provincia, como por ejemplo Entre Ríos.
Frigerio, por su parte, marcó el vínculo comercial: “Quizás somos la provincia que tiene más vínculos comerciales con la mayor cantidad de países de la Unión Europea, cerca de 23 países”. Para el gobernador, el acuerdo Unión Europea-Mercosur potencia una relación histórica que recién empieza.
El mandatario enumeró productos: miel, huevo, carne aviar y arroz. “Con Europa es donde generamos exportaciones con mayor valor agregado”, sostuvo, y vinculó ese comercio con trabajo de calidad en la provincia.
En el plano de los incentivos, Frigerio recordó que, además del RIGI a nivel nacional, la provincia ofrece el Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones (RINI). Ese régimen, frente al compromiso de invertir y tomar empleo entrerriano, exime de impuestos durante 15 a 20 años.
El mensaje político está claro: la provincia quiere demostrar que cambió y que hoy tiene como norte el respeto de las reglas de juego, la institucionalidad, la justicia y la división de poderes. Para el gobierno, esas reglas son condición para que el capital se fije en Entre Ríos.
La visita dejó sobre la mesa una señal: Entre Ríos busca posicionarse como destino de inversión europea, con comercio exterior, incentivos fiscales y buen manejo de la naturaleza como cartas de presentación.