Una suba del 2,15% acaba de entrar en vigencia para uno de los beneficios más sensibles del sistema previsional argentino: la Asignación Universal por Hijo (AUH) por discapacidad, que administra ANSES y que llega a miles de familias en todo el país, incluidas las entrerrianas.
A diferencia de la AUH convencional, esta modalidad no tiene límite de edad: el beneficio se mantiene mientras el titular cumpla con las condiciones establecidas por el organismo. Eso la convierte en un sostén de largo plazo para hogares que enfrentan gastos permanentes vinculados a la discapacidad de uno de sus integrantes.
El ajuste del 2,15% se aplica a partir de julio de 2026 y forma parte de las actualizaciones periódicas que realiza el organismo previsional sobre sus prestaciones. Si bien el porcentaje puede parecer modesto, para muchas familias representa la diferencia entre llegar o no a fin de mes en un contexto donde los costos de atención, traslados y medicamentos no paran de subir.
Para seguir cobrando el beneficio sin interrupciones, ANSES exige que los datos personales, familiares y médicos estén actualizados. Ese requisito no es un trámite menor: si la información no está al día, el pago puede suspenderse. Por eso, quienes cobran esta asignación deben verificar periódicamente su situación en los canales oficiales del organismo, ya sea de manera presencial o a través de la plataforma digital.
La recomendación es clara: no esperar a que llegue una notificación de baja para actualizar los datos. La burocracia previsional suele ser lenta para avisar pero rápida para suspender. Mantener el legajo en orden es la única garantía de continuidad del cobro.