Un respiro, pero no la salvación. Las ventas de autos usados en Entre Ríos mostraron una recuperación en junio de 2026, con un crecimiento del 10,9% respecto a mayo, liderando incluso la recuperación a corto plazo en la Región Centro. El dato es auspicioso en la foto mensual, pero la película completa cuenta otra historia.
Cuando se mira el acumulado del primer semestre de 2026, el saldo es negativo: las transferencias se ubican un 5,5% por debajo del mismo período del año anterior, según cifras de ACARA, la cámara que nuclea a los comerciantes del sector. Un número que no alcanza para festejar, por más que junio haya dado señales de vida.
El mercado de usados es, en general, un termómetro sensible del bolsillo de la clase media. Cuando la economía aprieta, la gente posterga el cambio de auto o directamente no llega a concretar la operación. Que el semestre cierre en rojo habla de un primer tramo del año que golpeó al consumo, aunque el repunte de junio abre una pregunta válida: ¿es el comienzo de una tendencia o apenas un rebote técnico?
La respuesta la irán dando los próximos meses. Por ahora, el sector entrerriano tiene un dato para mostrar en el corto plazo, pero una deuda pendiente con el mediano. Recuperar el terreno perdido en el primer semestre no va a ser tarea de un solo mes.